El rublo sigue en caída libre: se devalúa 4% y Rusia podría entrar en default técnico


El rublo, la moneda rusa, se devalúa hoy 3,98% frente al cierre de la víspera y se ubica en 112,49 por dólar, una cifra que además lleva acumulada una depreciación de 34,7% desde el día previo al inicio de la invasión de Rusia en Ucrania, el 23 de febrero último, cuando cotizó a 83,5.

Así, el aumento de tasas del 9,5% al 20% definido por el banco central ruso el lunes pasado no alcanzó para descomprimir la presión que hay sobre la moneda de ese país. Las autoridades rusas resolvieron asimismo el cierre momentáneo de la Bolsa de Moscú por lo menos hasta el 6 de marzo próximo, y prohibieron la venta de acciones de empresas locales que cotizan en la plaza bursátil.

Del mismo modo, se prohibió también que los emisores de deuda rusa, ya sea soberana o corporativa, paguen intereses a inversores extranjeros. En realidad, el Banco Central de Rusia explicó a la agencia de noticias Bloomberg que los emisores pueden decidir pagar los cupones, pero los depositarios de los valores no harán efectivo el pago. En ese sentido, las dos principales cámaras de compensación del mundo, Euroclear y Clearstream, ya no están operando con deuda rusa.

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Así Rusia podrá entrar en default (cesación de pagos) técnico ya que inversores extranjeros tienen 26.000 millones en deuda pública denominada en rublos, llamada OFZ, y mañana es fecha de pago de cupón.

La Bolsa de Moscú permanece cerrada desde el pasado 28 de febrero, cuando se conoció que la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y otros países excluirían a algunos bancos rusos del sistema de comunicación interbancario internacional SWIFT. De esta manera, Rusia busca evitar un desplome mayor al que sufrió cuando anunció la ofensiva contra Ucrania. En esa oportunidad La Bolsa se hundió un 45% y los principales valores cayeron más del 58%.

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Las sanciones de Occidente pueden terminar de convertir a Rusia en un «paria financiero» que tendrá que lidiar con costos de financiamiento mucho más altos, inestabilidad financiera, inflación, recesión a corto plazo y un crecimiento mediocre a largo plazo. La coordinación entre los países para emitir las sanciones perjudicará la economía rusa a largo plazo pese a la gran cantidad de reservas con las que cuenta.El país está quedando rápidamente aislado económica y socialmente del mundo occidental. Muchas empresas decidieron poner fin a las asociaciones anteriores con las empresas rusas, incluidos los gigantes del petróleo BP, Shell y la noruega Equinor. Revelador es, en este punto, que la empresa homónima del mediático gasoducto Nord Stream 2, registrada en suiza y propiedad del gigante Gazprom, declaró su quiebra. A corto plazo el recorte sobre el PIB puede ser doloroso, pero a largo plazo el golpe puede dejar a Rusia más cerca de un país subdesarrollado que de formar parte de las naciones más ricas del mundo.

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